El american staffordshire terrier – Una relación respetuosa
Nota publicada en la revista Pets y más #132 (consígala en www.titionline.com o en Petes y más, 100 norte del Automercado Los Yoses, cont. al Boliche Dent, 2283-0446)

Carlos Valerio Solano
Adiestrador y terapeuta canino
Balkog’s Kennel, Costa Rica
Tel. (506) 8362 – 7512
El amstaff es un perro muy
poderoso, criado para ser un
luchador, para ser fi el, noble,
eternamente devoto al ser humano y
defenderlo ante todo y con coraje. Es un
atleta y un compañero leal y equilibrado. Es
evidente que estos perros no son adecuados
para todas las personas: necesitan un dueño
que sea fi rme y con el deseo de entender a
una raza hermosa que carga con el peso de
muchos prejuicios y mitos sin fundamento.
El balance lo da la disciplina acompañada
de cariño: un amstaff bien criado y educado
es realmente un compañero único y del que
hay que sentirse orgulloso.
Para aquellos que nunca han tenido
un perro de esta raza, es conveniente iniciar
con un análisis honesto de las razones
que los llevan a incorporar un amstaff
a la familia. Hay que investigar las
características del animal para conocerlo
bien; evaluar si se tienen las condiciones
de infraestructura para mantener un perro
terrier tipo bull (inquieto y poderoso) y lo
más importante, si la persona cuenta con
el carácter y liderazgo necesarios para
manejar a una mascota de este tipo.
Si es una decisión tomada con base en
un análisis objetivo, el siguiente paso es
acercarse a una criador con experiencia que
pueda convertirse también en asesor para
seguir con el proceso adecuado de educación
del animal (sociabilización, un ambiente
rico en estímulos y experiencias nuevas y,
muy importante, paseos controlados).
Obviamente el criador también
tendrá que probar su experiencia y su
nivel de responsabilidad. Por ejemplo,
quienes destetan cachorros antes de las
ocho semanas por el benefi cio económico,
están produciendo animales carentes de
la estimulación adecuada lo que se traduce
en perros con temperamentos inestables
y problemas de conducta en el futuro. En
esta raza en especial, las consecuencias
de una mala cría pueden aumentar la
posibilidad de una animal problemático y
con problemas de salud, entre otros.
Tergiversación de su
naturaleza
Un amstaff es un animal con instinto
y características heredadas, no es un ser
humano, ni el sustituto de un niño. Esta es
la realidad: un amstaff lleva en sus genes
el instinto de lucha, el deseo de defender lo
suyo y tiene la capacidad física de hacer
daño con un ataque.
Asumir esta realidad permitirá
entender mejor la responsabilidad de
poseer un animal de esta raza. Existen
criadores que aseguran que sus ejemplaresya no tienen el instinto de lucha, pero esta
afi rmación podría tener consecuencias
peligrosas si por alguna u otra razón el
animal siente la necesidad de utilizar su
instinto protector y de ataque.
Lo ideal es trabajar con un criador
responsable que se preocupe porque esta
poderosa mascota socialice, se relacione y
conviva armoniosamente con extraños y
con otros animales en el parque y en la
calle con el objetivo ideal de lograr un perro
equilibrado.
En Costa Rica, el artículo 8 del
Reglamento para la Reproducción y
Tenencia Responsable de Animales de
Compañía indica que las mascotas deben
sacarse con correa cuando estén en espacios
públicos. Esta responsabilidad se duplica en
el caso de razas fuertes y poderosas.
Es cierto que el amstaff tiene la
capacidad de ser sociable y amable con
otros, tanto personas como animales; pero
en una situación inesperada, el instinto de
defenderse afl orará, responderá al llamado
de su naturaleza y por eso es importante
que un dueño comprometido con la raza
evite ponerlo en una situación en la que él
u otro animal corran peligro.
Como ya se mencionó anteriormente,
los terrier de tipo bull (grupo al que pertenece
el amstaff), fueron criados en el pasado
para luchar contra otros perros y contra
otros animales. En la actualidad las peleas
de perros están prohibidas y el amstaff ha
evolucionado por su belleza (estándar) y por
su equilibrio psíquico que es lo que defi ne
su carácter actual.
A propósito del estándar de la raza,
es importante recalcar que los fundadores
de la misma utilizaron una frase que es
esencial en la descripción del carácter
del perro: “coraje proverbial”. Cuando un
animal percibe que otro es una amenaza
para sí mismo o para algún miembro de su
grupo, tiene dos posibilidades de resolver la
situación: enfrentarla o huir. El perro con
“coraje” es el que enfrenta sin miedo este
tipo de situaciones consideradas como de
alto riesgo; es un animal que nunca va a
huir.
No es posible conocer la capacidad de
reacción de un perro y mucho menos su
coraje, si no es sometido a una situación
de estrés. Por ello es fundamental entender
que nuestro amigo amstaff es capaz de
ser un “ángel” con nosotros y su grupo
de convivencia pero dentro de este “ángel”
existe un animal con la naturaleza y
características propias de la especie.
Una estimulación temprana, con un
destete responsable y una sociabilización
adecuada, dará como resultado un ejemplar
con una fuerte capacidad de relacionarse
con el ser humano, excelente con los
niños y con otras mascotas. Estas son las
cualidades históricamente reconocidas en
esta maravillosa raza y en las que debemos
trabajar para preservarlas.
No tengamos como única prioridad
buscar un campeón de belleza,
investiguemos los progenitores del cachorro,
su temperamento, sus problemas de salud y
las condiciones en que fue criado, sabiendo
que vamos adquirir un compañero para
muchos años. Nunca existirá un perro
perfecto, pero si somos responsables
tendremos muchos perros completos, que
guarden ese equilibrio entre estructura y
carácter.
No se requiere ser un experto para
tener una mascota de esta raza; se requieren
personas que se interesen por conocerla y
amarla y que difundan el mensaje de que
el amstaff no es una moda, es una gran
responsabilidad.
































